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Bienvenidos a METÁFORAS.
Foro inaugurado el 23 de noviembre de 2008.
Ricard. In memoriam, 7 de agosto de 2009.
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 1 
 : Noviembre 02, 2018, 07:56:57 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Candela Martí


CON EL TIEMPO ENTRE MIS BRAZOS


No me llega esperanza que caliente
el angosto sendero de mis días
ni música amorosa de violines   
en el atardecer.
Sólo restan oscuros pensamientos
dañando los caminos de mi alma,
rendida de luchar,
y ausencias permanentes en mis noches,
palpables cicatrices en la piel.


Cuán obvia imaginaba yo la senda
a lomos de mis tiernos quince años,
cubierta de candor.
No cabían borrascas ni naufragios
en el dulce castillo de mis sueños,
ni fantasmas, ni dudas, ni demonios,   
con horcas de acritud.
Vivía con el tiempo entre mis brazos
y cantaba entre nubes de algodón.
 

Mas llegan, con los años, las angustias   
del camino y sus llagas lacerantes;
se anulan los colores de la vida,
muriendo el ideal.   
En la lúgubre boca de la noche,
se levantan plegarias moribundas,
antorchas del sentir,
y me abrigo en las flores de aquel tiempo,
reclamando mis nubes de algodón.

 2 
 : Noviembre 02, 2018, 07:55:48 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Para Rosa Baena, Maleni Pagán, para los difuntos.
Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia
(c) María Teresa Inés Aláez García. Mayte Aláez. Mtiag. Pernelle.

Duelo.

Estamos contigo.
La luz, en nosotros,
despunta del alma,
surgida por ti.

Tu voz no enmudece
pensada en el sueño;
añora, anhelante,
la vida feliz.

Deseos de dulce,
fugaz travesía.
El aire se cierra
rindiéndose, al fin.

Sentidos abrazos,
amores sublimes
venciendo el temor
al otro existir.

 3 
 : Noviembre 02, 2018, 07:53:23 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Desamor

Os hablaré de Celia, ella amaneció aquella mañana sobre la cama, abrigada tan solo con el pañuelo que él le regaló la víspera,  acarició con su mano la almohada en donde minutos antes él había estado durmiendo.
El pañuelo para ella se convirtió en un nexo amoroso entre ella y él y cobró vida, en forma de serpiente que circulaba por su piel como  si su cuerpo fuera de madera, convertida así en el árbol de la vida.
Y como árbol, se alzó del lecho y puesta en pié alzó los brazos, dejando que la serpiente subiera por sus ramas y enroscada en su brazo, danzó como quien baila un chotis, los árboles no suelen moverse de su sitio por iniciativa propia, pero su cuerpo si se movía llevado por una danza improvisada.  De corrientes de viento que entrando por la ventana movían sus ramas, que se agitaban y hacían contornearse el tronco del árbol humano en que Celia se había convertido.

La serpiente, suave y cálida, la besaba con su movimiento,  ella disfrutaba notando el tacto de su piel con la del reptil. Y la habitación cambió.

Para sus ojos, las paredes se tornaron en bruma húmeda,  y otros árboles habían crecido entorno a ella, que como ella se agitaban, y voces se oían ininteligibles,  recuerdos lejanos que el aire traía. Pero su atención estaba dispersa, poseer la vida que se arrastraba entorno a ella la enajena de felicidad,  le amaba a él y él la amaba a través de su obsequio que se había convertido en su mano, el brazo  que la sujetaba.

Otros árboles danzaban, otros permanecían quietos y una sombra caminaba entre ellos y que parecía animar sus cortezas.
Si hubiera podido mirarse, si pudiera haber observado el lugar en el que se hallaba, se habría visto al margen de toda realidad, suspendida en una oscuridad luminosa, entre penumbras neblinosas, sin suelos ni cielos, ni puntos cardinales.
Absolutamente ida de sí misma, entregada a una danza imposible, anclada a un suelo inexistente,  halló la felicidad y como árbol sin raíz en un universo de  oscuridad,  alcanzada por la caricia que anima a los árboles que como ella, poblaban el extraño bosque, caricia que reconoció como de la mano de él.
Así volvió a amanecer, así la encontraron tendida en el suelo, abrigada por su pañuelo nuevo.

Altabix

 4 
 : Noviembre 02, 2018, 07:52:11 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Mac de la Torre

El no Poeta

Pertinaz e infame hado
yo resisto tu señuelo,
¡arruina ya  mi desvelo!
Ojos en surco tostado.

Sintiéndome ruin bagazo
confina mi juicio al diestro,
si no conozco maestro,
de sabias letras ni trazo.

Como navío varado
soles conté con recelo,
cogí la pluma del suelo
en tregua con el tarado.

Arrogante, afloja el mazo,
raspa mi rostro siniestro,
tan rico convite vuestro
naciente de un novel lazo.

El guardián sutil y osado
me mostró radiante al cielo,
mira al frente con anhelo,
concluirás  roto y cansado.

Frunció la tinta un abrazo
esclava de lo que muestro,
terminé con mi secuestro;
oda libre en mi regazo.

 5 
 : Noviembre 02, 2018, 07:50:31 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Dage
   
   
Una traición


   Todo lo que en el mundo poseía
   era una habitación y su gatito.

   ¡Siquiera imaginaba alguna dicha
   diferente a su juego y su cuidado!

   Encendida la tele,  en el sofá,
   el chiquito maullaba en su regazo.

   "¡Mi pequeño!, ¡criatura!, ¿ves tu estrella?,
   ¡de mi noche borró la oscuridad!"

   (Un dulce amanecer de primavera
   sumida en la basura la encontraron;

   consagrada al hambriento, su animal,
   herido el vientre, dábase a su gato).

 6 
 : Noviembre 02, 2018, 07:48:13 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
La vida lo dice

Los límites del tiempo
esconden tras sus muros
los peldaños de vida

entre lágrimas mudas.
Los sueños sin destino
anochecen, se ocultan

del reloj. Instrumento
silencioso, profundo,
fuente de la agonía.
   
Liliana Valido

 7 
 : Noviembre 02, 2018, 07:46:54 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Erial


La calle del Cabrito

Pequeña , soy mínima, muda, casi invisible. No tengo recuerdos de mi vida anterior, no sé quién fui. En mi cabeza sólo habitan sus voces retumbando como en un eco interminable.
Todo era culpa mía, mi forma de ser, mi modo de vestir, mis palabras inadecuadas. A pesar del paso del tiempo no supe corregirme . Por todo ello, me encuentro en esta situación, sin salida, sin escape. Donde quiera que esté, él estará presente.

“ Podemos ayudarte”. Sus palabras no eran  diferentes a tantas otras.
Levanté la cabeza, en sus ojos  se veía algo más, una luz que sí parecía tener salida.  Alivio, eso sentí, sus pupilas mecían las mías. Aunque mi primera respuesta fue “no, dejadme en paz”.
Con cierta reserva, acepté  a tener un nuevo encuentro donde expondrían su modo de trabajar.

Acudí a la cita asustada, sin la certeza de para qué, ni con quién estaba citada, si era hombre o mujer, o ambos. Sólo sabía que su mirada sí era sincera, que creían en lo que decían, y su mensaje “ Podemos ayudarte” era real.
A día de hoy, no consigo recordar todas sus explicaciones, qué palabras usaron;  poco a poco me convencieron, de lo único que estoy segura es de la sensación. Me estaban regalando la libertad.  Sí, decidí tomarla, de cualquier modo apostaría por ella.

Tuvo que pasar mucho tiempo, yo era una mala alumna y me costó bastante aprender; las prácticas de interpretación parecían salir perfectas en los ensayos, después, llevadas a la práctica dejaban mucho que desear. En lo que sí tuve cierto triunfo fue en el manejo de los narcóticos y, extrañamente, tenía una puntería infalible.  Muy despacio, iba adquiriendo otras habilidades, el mejor resultado de todos fue que él me creía por completo aniquilada.

Según ellos, mis libertadores, ya estaba preparada para finalizar la tarea, y así lo creí.
Quise ser benevolente, piadosa, esperé que fuera un domingo,  él estaba más guapo que nunca. Salió de casa como siempre, dando un portazo después de llamarme “gorda de mierda”, yo saqué el bolso que ya tenía preparado en el armario, me quité la bata, y me calcé los mismos zapatos que llevaba la última vez al ingresar en el hospital, allí me llevaron rota, y ellos me compondrían para siempre. Dejé el televisor  en marcha, la luz del comedor encendida, y la olla expres silbando.  Con todo sigilo junté la puerta, bajando despacito las escaleras, en poco menos de veinte minutos estaría en el lugar escogido.


La calle estaba muy concurrida, bares, pubs y  sombríos garitos  inundaban el barrio, fácilmente lo distinguí entre los demás, esperé, no tardó en salir, subía  por la calle hasta llegar a un  callejón: calle del Cabrito,  como siempre, estaba a oscuras; era el sitio idóneo, y allí  de un certero disparo, lo abatí, cayó a plomo, su pobre cabecita no resistió el impacto.  Respiré, en muy poco tiempo estaba en casa,  cerré despacio la puerta, y la volví a abrir escandalosamente, a la vez que pulsaba el timbre de mi vecina,
Un poco de sal, eso fue lo que me llevó a llamar a su puerta, ella muy amable me la dio,  a la vez que me decía, “no te preocupes, la sal no se devuelve”; muchas gracias, de ningún modo podría devolverte el favor.

 8 
 : Noviembre 02, 2018, 07:45:49 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Alpha_Centaury

Simulo existencia

Simulo existencia
al beber la sangre de la luna.
Duermo cuando los hijos del sol
disputan su jornal.
Rapto fantasmas y, a veces,
me implico en luchas inasibles.

Otros vivirán mientras sueño mi biografía.

 9 
 : Noviembre 02, 2018, 07:44:47 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Y ENTRE MORDISCOS


Anunció, vacilante, un pugilista:
“Más que a sus puños, temo a su mordisco.
Encaro al fabuloso basilisco,
si a Tyson lo remiten al dentista.”

Sonriente, preguntaba un periodista:
“¿Tendrás como orejera un malvavisco?”
Mirole el púgil como un gato arisco
queriendo sacudir a aquel bromista.

“Ojalá y no le falte el desayuno.”
Dice el bóxer en medio del sainete,
“plátano, arroz, frijoles o lentejas.”

Decían los envites, quince a uno.
El dinero volaba cual cohete…
Por la lona rodaron dos orejas.


Raúl Valdez

05/06/2011

 10 
 : Noviembre 02, 2018, 07:43:53 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
POR TAN DULCE AMOR SUSPIRO.
 
Por tan dulce amor suspiro,
en tu celo me consumo,
mi fragancia va en el humo,
gema, rayo en su zafiro.
 
En el latir de las albas
explosionan tus colores,
la linda faz de las flores
bendice los rezos malvas.
 
Y yo acudo a tu presencia
a empaparme de tu aliento,
aturdida te presiento
en el mar de mi conciencia.
 
A tu luz nacen mis versos,
de tus plantas olorosas
surgen virginales rosas
hacia ti sus tallos tersos.
 
Se murió la sombra fría
por el cerro y con presteza,
me libro de su fiereza
y vuelve al fin mi alegría.
 
Las sutiles golondrinas,
sus alas, rico tesoro,
peinan al sol con decoro
entre nubes diamantinas.

MªAntonia

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