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Bienvenidos a METÁFORAS.
Foro inaugurado el 23 de noviembre de 2008.
Ricard. In memoriam, 7 de agosto de 2009.
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 1 
 : Julio 24, 2017, 03:04:50 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
El perfume de las flores.
 
Al perfume de las flores
le cantan los trovadores.
 
Tú viertes mil perlas rojas
a mi cáliz que deshojas,
yo te bebo sin congojas.
 
Armonizan los amores.
 
Rejuveneces mis cielos,
se alejan los desconsuelos
cuando me cubren tus velos.
 
Se deshacen mis temores.
 
Enredado en la ternura
de mis senos, alba pura,
entrégate sin mesura.
 
Y relucen los candores.
 
Al perfume de las flores
le cantan los trovadores,
armonizan los amores,
se deshacen mis temores
y relucen los candores.

M. Antonia


 2 
 : Julio 24, 2017, 03:03:42 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Libertad

Respiro libertad cuando camino,
sacio mi anhelo sin buscar la fuente,
agua serena ofrece a mi destino
otra fontana, luz muy diferente.
 
Hoy siento desventuras en tu sino,
nada me lleva hasta tu corriente
capricho de mujer, un desatino
vejando mi mirada transparente.
 
Se terminó tu tiempo de ventura
los rastrojos y flor del agavanzo
visten tu prado en nueva cortesía.
 
Sin jardines de flor en galanura,
son tus perfumes ramos de mastranzo
brotados en rivera helada y fría.
 
                                                 Nardy
27-07-05

 3 
 : Julio 23, 2017, 02:23:12 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
SUEÑO DESPIERTA

Absorta contemplo  bailar  a las nubes,
apunta en la escena tu grácil semblante,
contornos de  afeites  y  mantos azules. 
Vislumbro la gloria,  almas celestiales.   

Tus ojos traslucen los Campos Elíseos,
la última estancia de penas curtidas
y el cielo te otorga  reposo infinito,
karma sosegado, mar de  tu energía.

 Intuyo un oasis, en él,  los encuentros;
 rocío de amores segrega la aurora,
vergeles sembrados de rotos deseos,
 libres golondrinas  cubren  blancas rosas.

Tu paz  absoluta con fervor imploro;
un flujo de estrellas,  arco de  galaxias.
 Olvido el recuerdo que ahoga mis soplos,
¡fue vida doliente a golpes robada!

26/10/09
Carende 
 

 4 
 : Julio 23, 2017, 02:22:25 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
ojaldeb

Problemas


Serían más o menos las diez de la noche del jueves y estaba tumbado en mi cama, solo, pensando en que las cosas no me podían ir peor. Quería dormirme, pero… aun ahora no me resulta difícil recordar esos pensamientos que entonces no me soltaban.

Cincuenta y cinco ya —el jueves fue mi cumpleaños— y nadie se ha acordado de felicitarme, ni siquiera mi esposa, ni mi hijo. Nadie. Y como había tenido una bronca con mi jefe… Qué listo, que me quedase a echar horas ¿un trabajo urgente?, ¡ya!, y si le hago caso, ¿qué?, ¿me habría pagado luego todas las horas o sólo la mitad, como hace siempre?, que no, que estoy harto, que no echo ni una hora más, ¿no es él quien se lleva las ganancias?, que eche él las horas, si quiere. Y lo que me encontré al llegar a casa, después de estar todo el día aguantando putadas, llega uno a casa y ¡zas!, nada más pasar la puerta, ¡zas! la esposa de uno esperándole. Por la cara que ponía barrunté que no me esperaba para felicitarme el cumpleaños, menudo cómo me miraba antes de darme la noticia:
 
—"Tienes que ir a la comisaría, a tu hijo le han cogido rompiendo los cristales de las paradas del autobús, esta tarde llamaron, que fuera su padre a pagar la multa y a llevárselo".

¿Mi hijo…?, ¿qué pasa, que ella no es su madre?, ¡quinientos euros, sinvergüenza!, y el comisario:

—“¿No sabe usted que su hijo es responsabilidad suya?, ¿que es usted el que tiene la obligación de controlarle?"
—“¿Que si sé qué…?”

¡Claro que lo sabía!, por eso no dije ni mu, pagué, agaché la cabeza y me fui con el sinvergüenza y… luego, cuando le doy la bronca, va y me dice que él no tiene la culpa de haber nacido, que me hubiera puesto un globito, ¿un globito?, ¡joder!, si yo con su edad le digo a mi padre eso… me enciende las costillas con el cinto, ¡joder!, ¿y qué hago?, si regaño a la criaturita, malo, me toca discutir con su madre, y si no, ella luego va y me echa la culpa de su mala educación y de las cosas que hace la criatu… después del berrinche, encima, me fui a la cama sin cena.   
No sé cuánto tiempo estuve queriendo cerrar los ojos, ni sé la hora que era cuando me dormí; pero el sueño que tuve fue tan real que aún hoy, tres días después, lo veo como si  fuera una película que continuara pasando delante de mis ojos.   

Yo iba por un lugar que no reconocía, a mi alrededor, hasta donde me alcanzaba la vista, arena y unas rocas negras con formas redondeadas, igual a las de esas islas volcánicas. Por todas partes un vaho amarillo que salía del suelo, con un fuerte olor a  azufre, se me agarraba a la garganta robándome el resuello. De pronto, un ruido hizo que volviera la vista a mi derecha. Como unas hienas enanas, con el pelo negro y una enorme cabeza, iban y venían  entre las rocas. Sus ojos… ¡vaya ojos!, los de la niña del exorcista, los mismos, me miraban a la vez que me enseñaban los dientes y me gruñían. Empecé a correr, pero no avanzaba, era como si estuviera dando zancadas en el mismo palmo de tierra. Empecé a sentir el fuego de su aliento rozándome los tobillos. Cien zarpas me golpearon por detrás. Caí al suelo hecho una madeja. Dientes de acero se me hundían en los muslos, en los brazos, por toda la espalda. Oía, entre gruñidos, cómo mi carne se desgarraba. Me vi los huesos, mis propios huesos, de los que colgaban harapos de mi propia carne y… ¡zas! El silencio. Al principio no me ubicaba, aún sentía todo el cuerpo dolorido, empapado, ¿era sangre?, tenía la boca seca, pastosa, la luz entraba por la ventana, ¡por mi ventana! Me tuve que tocar para convencerme, ¡sólo había sido un sueño!, pero el corazón seguía pataleándome entre las costillas. Esa noche hasta los sueños iban a por mí. Miré el reloj, eran las tres de la madrugada. A mi derecha mi esposa, dormía. Me levanté con cuidado y fui a la habitación de mi chaval, también dormía. Me di una ducha para quitarme el sudor. Luego, en la cocina, puse la radio, uno de esos programas en los que la gente llama para contar sus cosas. Me serví un culito de güisqui con hielo. Se estaba bien allí, a oscuras, "empelotas" en medio de las corrientes de aire, con todas las ventanas de la casa abiertas de par en par, escuchando a aquella gente de la radio contar sus putos problemas. 


 5 
 : Julio 22, 2017, 04:16:58 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Calendo Griego
   
El poeta no muere

Es el ensueño extático, profundo,
coplas de estrellas de la libre hondura,
tañidos de cristal, la partitura
de infinitud y calma, otro mundo.

Broma inclemente de los vastos cielos
para saciar abulias inmortales,
donde ríen con cirios las vestales
cantando sus azules terciopelos.

No lloren, sólo esperen, una llama
alumbrará la inconsolable ausencia,
su rostro en la feliz reminiscencia.

Ensalzado de gloria y justa fama,
como un ilustre héroe dormido,
despertarás, poeta, del olvido.

 6 
 : Julio 22, 2017, 04:15:35 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Irene

RECUERDOS DE UNA BRIZNA


Me inundaba tu aroma
de princesa cautiva
en aires de un ensueño.


Me inundaba tu ritmo
en agros de laúd
como lapsus de amor.


Me inundaba tu aura,
el querer triste y vil
de tu débil volumen.

 7 
 : Julio 21, 2017, 04:33:58 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
CALENDARIO
(Silva)


Retales de finita juventud,
martirio de existencia proverbial.
Del amor, la quietud,
un efugio abismal;
reposan los andrajos de mis sueños
en libre concesión de mis empeños.
Desterrada la noche
al radiante claror,
irrebatible y misterioso broche
a la memoria en su cubil rector.
¡Basta al miedo letal
de la cruel senectud!

MaríaValente

 8 
 : Julio 21, 2017, 04:33:01 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García

Wella

   
Jirones de pecado.

Surgió la disyuntiva impresionante
de escoger el presente o el pasado.
La ausencia me resulta irrelevante,
motivos de un final inusitado.

Se revela el futuro en un instante
zurciendo sus jirones al brocado.
Hay tintes escarlata en mi semblante
al evocar escenas de pecado.

Mi piel iridiscente por la furia
instiga mi memoria, me consume
su mirada hechicera en el flirteo

sutil de sus abrazos de lujuria.
Absorta en la utopía, su perfume
invade el subconsciente de deseo.

 9 
 : Julio 19, 2017, 10:05:12 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
Roble Añejo

Intuye la llegada del estío
y él no quiere olvidar, su corteza
de árbol del amor y de certeza
renace con la gota de rocío.

Ocre piel adornada con retoños
cuidados con pasión en triste invierno,
ponía primaveras, dulce y tierno,
en vergeles perdidos en otoños.

Va cubriendo las fibras carmesí,
envoltura marcada por las grietas
del calendario implacable. Secretas
sacudidas, vetusto frenesí.

Es la epidermis del mutante, roble
añejo, que revive puro y noble.

Gisela Cueto Lacomba
21 de enero del 2009

 10 
 : Julio 19, 2017, 10:04:21 pm 
Iniciado por María Teresa Inés Aláez García - Último mensaje por María Teresa Inés Aláez García
FULGORES Y CRISTALES

Soy arcilla en tus manos de alfarero;
aromosos, floridos ventanales
y luminosas fuentes de vestales
se funden en tu líquido aguacero.

Y calmara tu sed mi abrevadero
revestido de urgentes bacanales;
con alas de fulgores y cristales
seré la mariposa en tu romero.

Plenitud de verano,
nocturnos diapasones de las rosas
entrelazando pieles a porfía.

compendio de armonía
en mansiones de luz, esplendorosas.
Tu pulso en mi latido, soberano.

María Bote
15 – 2 - 2014

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